La sangre es un tejido formado por varios componentes con características y funciones diferentes.

Todas las donaciones de sangre se separan en el laboratorio para obtener tres productos diferentes: glóbulos rojos, plasma y plaquetas.

Cada uno de estos componentes sanguíneos se transfunde a un enfermo diferente. Por ello,  una única donación de sangre puede beneficiar a tres personas diferentes.